
Por Andrés Timoteo
LA FIESTA DEL CHIVO
Nadie se vaya con la finta. La renuncia de casi todos los integrantes del cabildo, incluidos los suplentes, en Sayula de Alemán es una trampa para el congreso local y el gobierno de la zacatecana Rocío Nahle.
Buscan obligarlos a hacer lo que no hizo la administración anterior: cederle esa parcela de poder a una familia de caciques de cebo y hojalata que medra en el sur del estado.
Y no todos los ediles dimitieron como se difundió en la prensa, solo el síndico Bartolo Grajales y los regidores segundo, tercero y cuarto -Abimael Merino de los Santos, Zoyla García y Manuel Saymor-.
La regidora primera Alicia María García Cruz así como la alcaldesa Lorena Sánchez Vargas no lo hicieron. O sea, no fue el cabildo entero.
Aun así queda tocado el órgano de gobierno municipal y es indicador que los mismos renunciantes pidan la desaparición de poderes y la conformación de un Concejo Municipal.
¿Por qué lo claman esos escapistas?
Porque es plan con maña para hacer posible "La fiesta del Chivo", así como la novela de Mario Vargas Llosa, aunque con un protagonista más siútico.
El objetivo es presionar al Poder Legislativo a que ayude a completar la venganza del caciquillo regional motejado "El Chivo".
Éste, que junto a sus hijos simula ser agricultor, desde el 2022 quiso controlar el ayuntamiento presionando a la edil Sánchez para que le cediera varias direcciones, incluida policía y tesorería, y los contratos de obra pública.
Todos saben que Grajales y Merino son los personeros de este sujeto, sendos 'caballos de Troya' en la administración municipal igual que en su momento lo fue el extesorero Rafael González, detenido con armas y drogas en diciembre del 2022.
Por órdenes de "El Chivo" esos tres funcionarios despojaron a la alcaldesa de claves y 'tokens' de las cuentas bancarias del ayuntamiento y se los entregaron a uno de los vástagos del caciquillo el cual durante meses metió la mano a los dineros bancarizados. De ese tamaño era la injerencia.
Sin embargo, la presidenta municipal no se dejó pese las amenazas de muerte hacia ella y su familia, y del secuestro de su hijo al que si bien no se llevaron sí lo tuvieron prácticamente aislado con familiares coaccionados pues lo usaban como rehén para obligar a su madre para que hiciera lo que le ordenaban.
En agosto del 2022, Sánchez denunció ante el senado y la prensa capitalina las amenazas y exigencias del cacique local.
El resultado fue que el gobierno estatal intervino y le puso un alto a "El Chivo" y sus 'chivitos' que tuvieron que replegarse y aguantarse las ganas de agenciarse los fondos y obras municipales.
Hay que decirlo, si algo bueno hizo el exsecretario de Gobierno, Patrocinio Cisneros fue mantener 'a raya' a esos mafiosos.
Sin embargo, ahora que ya no está el bajacaliforniano, los mismos están de regreso con una jugarreta inspirada en lo sucedido en el vecino Texistepec donde todo el cabildo, a excepción del alcalde, presentó su renuncia en febrero y el congreso estatal tuvo que designar un Concejo Municipal.
La diferencia es que en Texistepec los ediles dimitieron por amenazas del crimen organizado y en Sayula los mismos criminales operan la extinción del ayuntamiento con la ayuda de los obsequiosos ediles.
El caprinesco personaje busca dar doble tiro. Por un lado, vengarse de la alcaldesa Sánchez Vargas que no se dejó mangonear echándola del cargo y, por el otro, hacerse con los dineros remanentes del 'Año de Hidalgo' y usar el aparato municipal para operar la campaña electoral de los candidatos a la alcaldía buscando someter, desde ahora, a los próximos integrantes del cabildo sayuleño.
BALA Y BALEA
¿Una jugada perfecta? Pareciera pero se le ven las costuras.
La más evidente es que "El Chivo" pretende ayudarse de la legislatura para cumplir su objetivo lo que se confirmará si los diputados nombran al Concejo Municipal cuyos integrantes ya estarían 'palomeados' por él mismo.
En el sur se cuenta que el parlamento sí secundará al mafioso quien anda diciendo que trae acuerdos con el presidente de la Junta de Coordinación Política, Esteban Bautista, desde que éste fue alcalde de Tatahuicapan, ubicado también por aquel rumbo.
¿Será? Hay una pista que lo hace suponer. En diciembre, Bautista arremetió de forma misógina contra la edil Sánchez al afirmar que no apoya "a gente de dudosa reputación" y que ese tipo de personas "no son su gente" ¿Cómo?, ¿Lorena no es "su gente", pero "El Chivo" sí? ¡Si el fulano tiene peor reputación que la primera! Risas
Lo que se nota es que Bautista Hernández tiene un juicio premeditado contra la alcaldesa sayuleña y sus expresiones hacia ella fortalecen la versión de que está apalabrado con el caciquillo.
Y el asunto no acaba ahí porque el mismo sujeto pregona supuestos tratos con José Luis Peña, el esposo de la zacatecana.
Que según ambos se conocen, se entienden bien y comparten intereses por ser agricultores y ganaderos. ¿Tal para cual?
¿Esas baladronadas indican que Nahle y Bautista pondrán la mesa para "La fiesta del Chivo"? La respuesta se sabrá en unos días.
Por lo pronto, el caprino bala -o sea chilla- y echa bala.
*Envoyé depuis Paris, France.