
Por Andrés Timoteo
NO DIERON EL ANCHO
¿Hay que echar cohetes al aire porque se fue del gabinete estatal la modista amateur Dulce de la Reguera?
No es para tanto y no se emocionen porque se quedó la sureña María Xóchitl Molina quien se perfila -o mejor dicho a la que le queda libre el camino porque carece de perfil- para encabezar la secretaría que volverá a unir el turismo con la cultura.
¡Y María Xóchitl no tiene pericia en ambas cosas!
No sabe de turismo y piensa que la cultura es solo organizar ventas y exposiciones de artesanías -aunque ponga a dormir en el suelo a los expositores negándose a pagarles un cuarto de hotel-, y llevar danzantes folclóricos a eventos públicos.
La gobernante en turno Rocío Nahle ha elogiado a Molina por hablar náhuatl -por cierto, es paisana del líder del congreso local, Esteban Bautista, ya que ambos son 'tatahuicos'-, pero eso no es suficiente para desempeñar una encomienda de tal calado.
Lo mismo sería que hablara inglés, francés o chino si continúa desempeñándose como lo ha hecho en estos cuatro meses: a base de fruslería y pifias.
¿Qué evento cultural destacable ha organizado? Ninguno.
La Cumbre Tajín, que sería el más relevante, no es nuevo además que bajo su tutela fue la peor de las veinticinco que se han hecho.
Vaya, el único abanicazo mediático que ha dado lo fue para mal debido a que ordenó a su guarura-jefe de prensa jalonear a una periodista que la quería entrevistar.
¿Una funcionaria así le conviene a la zacatecana?
Pues sí porque recuerden que la técnica 'headhunter' -'caza-talentos', como se le dice en inglés- de la 4T es 90 por ciento lealtad e ideología partidista y 10 por ciento conocimiento y eficacia.
Entonces, María Xóchitl llena el requisito incluso para ser titular de las dos áreas próximas a fusionarse, aunque se fastidie el turismo y la cultura.
La señora De la Reguera también cumplía esa cláusula del 90/10 solo que no le gustaba levantarse temprano ni ir a trabajar a la sede.
El "motivo personal" por el cual dejó el gabinete fue evitar la fatiga.
En resumen, ninguna da el ancho -y no es alusión sarcástica a sus físicos, eh-.
NI SOBRES NI CONVENIOS
También se irá del gabinete la oaxaqueña Adriana Muñoz quien se desempeñaba como directora de Prensa, aunque las lenguas bífidas de palacio de gobierno cuentan que más bien 'la fueron'.
Que Nahle nunca la quiso y únicamente la aceptó desde la campaña por intermediación de Claudia Tello, la secretaria de Educación.
La mera expresión de la zacatecana a guisa de despedida para ella lo dice todo: "quiere ser política".
Fue una referencia de desprecio sobre que irá en la planilla de regidores de la comapeña Rosa Hernández que será la candidata morenista a la alcaldía porteña.
Ya algunos articulistas habían difundido que Nahle montó en cólera cuando se enteró que Muñoz a sus espaldas negoció con los precandidatos para que la propusieran como regidora.
Es decir, lo hizo sin la autorización de su empleadora y, más aún, de la que se supone es jefa política del partido guinda y la que decide las postulaciones.
Pero de la forma que haya sido, las dudas son: ¿por qué cambiar el gabinete estatal por una simple regiduría?, ¿por qué preferir andar atrás de una alcaldesa que de una gobernadora?, ¿por qué elegir la aldea cuando se estaba cerca de la tribuna máxima del estado? No cuadra por proyección ni conveniencia política.
La respuesta, según lo que se cuenta al interior del gabinete, es que a la oaxaqueña le limitaron el poder y el dinero.
No tenía autoridad para decidir y ni siquiera para asesorar.
No pudo meter a su gente en la dependencia y dejó esperando a varios que le prendieron veladoras tras prometerles cargos, asesorías y delegaciones.
Nada de eso y a nadie pudo meter a la nómina.
Tampoco logró desquitarse de los colegas que la hacían rabiar durante la campaña electoral -aunque el resquemor contra ellos ya lo traía desde que trabajaba como reportera- y a ningún periodista malquerido o criticón lo pudo "encaminar hasta los límites de Veracruz" para expulsarlo del estado como amagó en junio pasado. Se quedó con las ganas de vengarse.
De recursos ni hablar. Todo lo que Muñoz prometió a sus allegados -que llegarían al 'paraíso' de los dineros- no sucedió.
Tampoco hubo 'chayotes' -es decir, sobornos en sobres- ni convenios abultados como lo anunció y dejó esperando a los aplaudidores.
No pudo firmar nada ni acercar a nadie y eso midió su influencia en la burbuja nahlista: de cero.
ROMPIÓ RÉCORD
Por eso mejor buscó una regiduría en el pueblo jarocho -aun cuando ella es oaxaqueña- que seguir atada y ninguneada en el gabinete estatal.
La que sí demostró su poder fue la sureña María de la Cruz Vázquez Guízar, la verdadera estratega comunicacional de Nahle -aunque también chafa-.
La tal Mary Vázquez le ganó la partida a la juchiteca Muñoz. Ahora el protegido de la primera, Rodolfo Bouzas, despachará a sus anchas pese a que él también cumple la fórmula 90/10 en cuanto a lealtad y eficacia.
Y colorín colorado así acaba el cuento de hadas de la vocera estatal que duró menos tiempo en el cargo: cuatro meses.
¡Anótenla en el libro Guinness World Records!
*Envoyé depuis Paris, France.