*Lamenta iglesia Católica el desabasto de medicamentos
*Enfermos acuden a hospitales donde no hay ni curitas
Por Noemí Valdez
Reportera de NOTIVER
La Iglesia Católica lamentó el desabasto de medicamento en México, al señalar que muchos enfermos acuden a los hospitales donde no existen las medicinas para curarlos.
En su tradicional comunicado señalaron que “muchos enfermos de México y Veracruz necesitan medicamentos para aliviar sus pade-cimientos y, preferentemente, se topan con instituciones de salud que tienen desabasto permanente de medicinas necesarias para el restable-cimiento de estas personas enfermas”.
El documento señala que las instituciones de todo tipo son el reflejo de cada persona que labora en ellas.
“La salud y buen funcionamiento de las instituciones públicas tiene su base en la salud física y espiritual de cada ciudadano mexicano y veracruzano”.
Al respecto, la Iglesia apuntó que cada ciudadano merece tener la promoción humana y la dignificación personal para desarrollar salud física y espiritual que sostengan la salud y la armonía de todas las instituciones del país hasta alcanzar una sociedad madura y solidaria en México.
“Ya es tiempo de sembrar en el campo de la justicia social y del bien común para que todos cosechemos buenos resultados”.
Otro de los problemas que enfrentan los ciudadanos es la falta de empleos bien pagados, la ola de violencia y la impunidad.
“Hoy toda la sociedad busca empleos formales y bien pagados para vivir digna y honestamente y se encuentra, no obstante, con trabajos mal remunerados. Hoy mucha gente mexicana clama justicia y transparencia ante la ola de violencia e impunidad y se topa, regularmente, con conductas evasivas de parte de las personas de las instituciones públicas de seguridad”.
Finalmente la Iglesia recuerda la parábola de San Lucas donde presenta la sorpresa y frustración del dueño de una propiedad, que espera buenos resultados y se encuentra, en cambio, con resultados negativos:
“Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo, y fue a ver si daba higos, pero no encontró ninguno. Así que dijo al hombre que cuidaba el viñedo: mira por tres años seguidos he venido a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala, pues, ¿para qué ha de ocupar el terreno inútilmente?” (Lc 13,6-7).
Este dueño representa a cada ciudadano y a todo gobernante que buscan buenos resultados en la sociedad, pero no los encuentran.