* Es el enterrador del partido, anticipa
Por MANUEL HERNÁNDEZ
Reportero de NOTIVER
En una carta pública el ex dirigente estatal del PRI, Renato Alarcón Guevara, renunció al que llamó el PRI de Alito Moreno, ya que dijo se convertirá el dirigente nacional en "el enterrador" del partido.
Como se sabe en las últimas semanas Renato habría manifestado su inconformidad sobre una serie de decisiones tomadas por el tricolor además de la cerrazón de la nueva dirigencia estatal impuesta en favor de Adolfo "Fofo" Ramírez Arana.
En su misiva acentuó, "mantuve hasta hoy una férrea militancia que defendía al PRI en público y en privado; siempre con sustento ideológico y la razón en la mano.
Defendí siempre lo que el partido postulaba como el arquitecto de ese México moderno que hoy vivimos; entendí que como en toda organización humana había hombres y mujeres valiosos y otros que sólo manchaban las siglas; por eso siempre defendí lo que el PRI significaba y pocas veces a las personas que de él emanaban. Hoy ese PRI no existe; murió.
Asistí a su entierro cuando permitimos que Alejandro Moreno Cárdenas se quedará en la Presidencia del Partido; debimos haberlo sacado a empujones, como él saca a quien le estorba.
Por eso me voy del PRI. Nunca imaginé que pudiera estar fuera de ese partido que desde joven soñé con dirigir y que tuve oportunidad de hacerlo a nivel municipal y estatal.
Verdaderamente me duele dejar mi militancia, pero lo hago consciente de que no puedo seguir siendo parte de las farsas locales y nacionales..."
Agrega, "el problema es que hoy no gobernamos y el PRI se volvió una pandilla. Y si no piensas como la pandilla, entonces eres un traidor. Perdón amigas y amigos, el gran traidor no soy yo, es el dictador del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
Los demás somos sus víctimas, pero hábil y marrullero como es, muchas veces ha logrado que las cosas aparenten circunstancias inversas.
Alito no es el salvador del PRI, no es su ideólogo ni mucho menos su mesías. Es simplemente su enterrador; y aspira a todas luces a quedarse como administrador de la derrota.
Moreno Cárdenas es el dueño de la franquicia del Titanic y nos quiere dar un violín para que toquemos en cubierta.
Y es el dueño, no el capitán, porque si fuera el capitán podría cometer errores, y se hundiría con el barco.
Pero tengan claro algo, el famoso Alito no se va a hundir, va a negociar su futuro y se quedará con una pequeña franquicia que le permita venderse al mejor postor.
De ese PRI, ni yo ni muchos podemos formar parte; algunos se han ido de manera silenciosa, otros públicamente.
Yo me voy triste de lo que veo y preocupado por México y Veracruz", señala.